“Invertir en oro físico es una forma de proteger el valor del patrimonio ante la inflación”

“Invertir en oro físico es una forma de proteger el valor del patrimonio ante la inflación”, resumió Tomás Epeldegui, director de Degussa, la compañía de referencia en Europa en el comercio de oro físico de inversión, durante su participación en el panel ‘Servicios y productos necesarios para asesores financieros’ de Expofinancial 2020, que fue moderado por José Antonio Almoguera, economista de Megaconsulting y autor de más de 40 publicaciones del ámbito financiero y fiscal.

Epeldegui, que reconoció que en España hay cierta noción de este tipo de inversión, “pero hay que profundizar un poco más”, destacó a lo largo de su intervención sus facetas de elemento diversificador del patrimonio, que tiene valor intrínseco, hace una función de seguro y ofrece liquidez inmediata, además de su rentabilidad.

Respecto a la diversificación del patrimonio, recomendó hacerla de forma correcta y tener en cuenta también la alternativa del oro físico, “de la misma manera que podemos tener inmuebles, una cartera financiera o una empresa”, porque “aporta valor al conjunto de todas las inversiones”.

El principal motivo por el que el director de Degussa consideró fundamental para cualquier ahorrador o inversor adquirir oro físico es que tiene un valor intrínseco. “El oro tiene solvencia en sí mismo, no tiene nadie detrás que pueda incumplir esa promesa de pago como podemos tener en cualquiera de las otras alternativas financieras”.

Al mismo tiempo, destacó también su faceta de seguro, “que nos da la tranquilidad en el caso de que tengamos algún tipo de obligación sobrevenida”. La razón es que “siempre nos va a dar liquidez, siempre va a haber alguien dispuesto a comprar nuestro oro y nos va a permitir salir adelante”. En este sentido, recordó la situación de falta de liquidez que afectó a muchos propietarios de inmuebles durante la crisis de 2008. “No es nada recomendable poner todos los huevos en la misma cesta para repartir o dividir un patrimonio”, apuntó.

En cuanto a la rentabilidad del oro físico de inversión, indicó que en los dos últimos años ha sido de alrededor de un 50%, “y, si vamos más allá, desde que empezó a cotizar libremente en los mercados su rentabilidad media ha alcanzado el 10%”. No obstante, incidió en que se trata de “un depósito de valor a largo plazo”.

Otro aspecto que abordó Tomás Epeldegui, a petición del moderador, fue la tributación del oro físico. Así, señaló que “es muy sencilla, como una acción, es la diferencia del precio de compra y el precio de venta, cuyo incremento o disminución patrimonial deberíamos aplicar en la base del ahorro”. Por otra parte, recomendó incluir el oro cuando se recibe una herencia para tener un precio de adquisición que se tomará como base para tributar en una futura venta, “pues una ganancia patrimonial no justificada puede llegar a tributar hasta un 48%”, secundó el moderador.

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